Este equipo merece más
O’Higgins está compitiendo en tres frentes: Primer lugar en el grupo de la Copa de la Liga, segundo lugar en el grupo de Copa Sudamericana y cuarto en el Campeonato Nacional. A pesar de los resultados, una escena se repite tanto a nivel local como en competencias internacionales y llena de cuestionamientos, poca gente en el Estadio.
Si tomamos los datos, O’Higgins promedia en la Liga de primera 5885 espectadores, con cerca de un 40% de ocupación en el Estadio El Teniente de Rancagua. El partido que más público tuvo fue contra la UC, con 7438 espectadores, seguido por el partido ante Colo Colo con 6206. Ambos, con el condimento de que una parte del aforo, jamás la mayoría pero sí una parte relevante, aumenta con el número de hinchas visitantes.
Si llevamos estos datos a las competiciones internacionales, en Copa Libertadores O’Higgins recibió a Bahía (8282 espectadores) y Deportes Tolima (8097 personas). En Sudamericana se registra el mayor número de espectadores en un partido este año, frente a Millonarios (8430 espectadores) y se debe en parte a la numerosa colonia colombiana en nuestro país que llegó a Rancagua acompañando al equipo embajador. Contra Boston River, 6188 hinchas asistieron al Estadio, lo que no nos deja tan lejos del público de los partidos clase b que se juegan en El Teniente: Contra Huachipato llegaron 5363 y contra Audax 5195.
Diagnósticos pueden haber muchos, por ejemplo la pésima implantación de la nueva ticketera, que vino a complicar la experiencia de compra de entradas porque pareciera ser que todos los problemas que se habían solucionado con OHiticket salieron a la luz con OHipass. “Socios” o más bien dicho abonados a los que no se habían aplicado los descuentos -en competencias internacionales- o problemas para enrolarse y nominar los tickets fueron los más recurrentes en su momento. Pero hay que ir un poco más atrás para analizar la poca gente que está asistiendo a nuestro estadio; y en eso tiene mucha responsabilidad la nueva Sociedad Anónima que administra el club. Por ejemplo, con la demora en demasía para entregar un plan de socios o la poca claridad en un primer momento para presentar los planes, los beneficios -que la verdad a un hincha poco le importan mientras le permitan ver a su equipo en el estadio, pero que se agradecen- y la aparición de nuevos formatos y diferencias entre socio general y socio abonado.
Partamos de la base que uno entiende que existen costos asociados y que el club no aumentaba los valores hace años, pero a ningún equipo le favorece jugar con graderías vacías. Menos en una competición internacional. La solución simplista de reducir aforo para evitar pagar los costos asociados a seguridad y operativos logísticos parece ser el único mecanismo de acción ante lo prohibitivo que resulta comprar tickets para una familia y acompañar a O’Higgins, por ejemplo, hoy en Copa Sudamericana.
El hincha celeste necesita encontrar la mancomunión con la nueva dirigencia para buscar alternativas y convocar más gente al estadio, y los valores de los tickets para asistir al Teniente no ayudan mucho en este objetivo. Por ejemplo, consideremos un asiento en el sector más económico. Pedir $12.500 pesos por un asiento en la Galería 16, para una familia de 3 es difícil. Aún si consideramos el 30% de descuento que aplica ser categoría Socio Abonado Galería 16 ( que implica un costo de $52.500 pesos semestrales), bajo la lógica de ver a tu equipo en toda la competición, parece resultar más fácil para un hincha suscribirse a alguna plataforma de tv de pago por lo que dura la competición que ir al estadio. Estos precios se elevan mucho más para Tribuna ($25.500) y Marquesina ($52.500) respectivamente.
En competición internacional toda promoción referente a las entradas debe ser autorizada por Conmebol, no obstante los valores de los tickets están determinados por el club, y donde se establecen limitaciones es en el precio máximo para las entradas de clubes visitantes, en las que se pide un promedio de precios de las entradas disponibles para hinchada local.
O’Higgins debe asumir los costos de la logística de los compromisos internacionales de local y de visita, y pareciera que la dirigencia está cómoda jugando con la galería 16 repleta, la tribuna andes a medio llenar y una marquesina con muy poca gente -tanto por el valor de las entradas como por las normativas de la competición- (el manual de clubes de Conmebol establece que hay un número fijo de entradas que deben ser entregadas a distintos estamentos. A considerar, en fase de grupos se reparten 950 entradas preferenciales: Conmebol recibe 125 entradas, los patrocinadores 675 y los broadcasters 150. En el caso de las VIP, se entregan 90 en total) y que empiezan con 1040 butacas menos.
¿No tenemos más gente en Rancagua? ¿No podemos llenar nuestro estadio? El hincha de O’Higgins siempre, históricamente ha respondido, más en momentos en que el apoyo de todos es fundamental, pero también necesita “un cariño”. Necesita que la dirigencia aterrice y sopese que por muy buena campaña a la gente se le está haciendo difícil ir al estadio, y hoy estamos ad portas de un partido clave a nivel internacional, donde podemos optar a tomar el liderato del grupo. No podemos enfrentar a São Paulo con 6mil o 7mil personas en las graderías. Es un fracaso institucional a todas luces, y este equipo merece más. Mucho más apoyo. La gente está y quiere estar. Y debemos trabajar todos para que eso ocurra.
Futbolísticamente el equipo de Bovaglio ha transformado la localía en una fortaleza y es nuestra responsablidad, junto a la dirigencia, que el apoyo en las graderías sea el elemento que de cimiento y piso a esta fortaleza, más cuando es el último partido de fase de grupos en Rancagua. El apoyo será fundamental y necesitamos de todos para ese día.